El clima, el paisaje, los manjares y la hospitalidad de la gente de esta tierra estuvieron siempre presentes en los textos y en los juicios de viajeros que recorrieron nuestro territorio desde la época greco-romana hasta nuestros días.
La calidad, por tanto, debe ser hoy y mañana un poderosísimo instrumento para seguir manteniendo a nuestra Comunidad Autónoma en el alto puesto que ha conseguido en el mercado turístico e, incluso, para elevarlo.
No tenemos que inventar nada, sólo ordenar lo que poseemos para adaptarlo a los tiempos actuales y disponerlo, como una flecha, en un arco pacífico tensado hacia el futuro. Ese arco y esa flecha son la Oficina de la Calidad del Turismo y el Plan de Calidad Turística de Andalucía, un organismo asesor que integra a personas reconocidas provenientes de varios sectores y un conjunto de estrategias que deberá hacer suyas nuestra ciudadanía.
Estoy convencido de que con estos instrumentos seguiremos avanzando y de que su puesta en marcha a partir de ahora señala una fecha histórica para el turismo y para Andalucía.
Luciano Alonso Alonso
Consejero de Turismo, Comercio y Deporte de la Junta de Andalucía